"Y qué pasa si soy del montón, si no me gusta llamar la atención, si en las fiestas no destaco …si en el súper se me cuelan …si por más que me suba la falda me tiemblan las piernas.
Ni guapa ni fea
Ni gorda ni flaca
Ni un gran porvenir …
Ay de mí, las dudas más caras siempre van a por mi.
No me digas, no me digas que hoy te has fijao, después de las noches que he pasado a tu lado, no me digas que hoy me ves especial “sobrenatural”, soy del montón y no estoy de rebajas.
Y qué pasa si soy del montón, si siempre salgo con mi caparazón, si en los bailes siempre piso …si en el bingo me despisto …si con un par de copas cuento lo más íntimo.
Ni subo ni bajo
Ni pierdo ni gano
Ni llego hasta el fin …
Ay de mí, si cambiara mi suerte no podría dormir.
No me digas más …Qué esta noche quiero volar "
La mediocridad, hoy en día, es lo que hace especial entre tanto Fantasmiko
jueves, 1 de julio de 2010
viernes, 18 de junio de 2010
Cultivarse mata
Me estoy cargando la cultura. Y en este blog hay constancia de ello. Parece ser que cada vez que decido meterme de lleno en alguien me lo cargo. Imagino que el ciclo de la vida influye, pero me estoy empezando a mosquear con el tema:
Leo a Benedetti, muere.
Leo a Vicente Ferrer, muere.
Escucho Antonio Vega, muere.
Leo a Saramago, muere.
Hoy es un día triste. Hoy ha muerto una persona que se construyó a sí misma en las calles de Lisboa mientras sacaba a su familia adelante. Y a pesar de ello, tuvo la suficiente fortaleza como para hacernos estremecer con sus palabras a millones de personas.
Hoy todos debemos replantearnos que estamos haciendo con nuestras vidas, y llevar un ramo de flores a Castril, ciudad de la que se enamoró literalmente.
Leo a Benedetti, muere.
Leo a Vicente Ferrer, muere.
Escucho Antonio Vega, muere.
Leo a Saramago, muere.
Hoy es un día triste. Hoy ha muerto una persona que se construyó a sí misma en las calles de Lisboa mientras sacaba a su familia adelante. Y a pesar de ello, tuvo la suficiente fortaleza como para hacernos estremecer con sus palabras a millones de personas.
Hoy todos debemos replantearnos que estamos haciendo con nuestras vidas, y llevar un ramo de flores a Castril, ciudad de la que se enamoró literalmente.
miércoles, 16 de junio de 2010
Andar para atrás
No puedo evitar desear con muchísima intensidad volver.
Volver al útero materno, a mi crecimiento, a mis recuerdos.
Ahora no quiero continuar lo anhelado, no quiero esta vez, quiero volver y recrearme en mi misma. Llamame egoista, pero me quiero evadir. Una y mil veces más.
Quizás cuando vuelva me daré cuenta de que era pasajero, y que quiero andar hacia delante. ué voy a hacer? Soy de esas personas a las que le gusta equivocarse, para adelantar más deprisa.
Noches de desenfreno.
Volver al útero materno, a mi crecimiento, a mis recuerdos.
Ahora no quiero continuar lo anhelado, no quiero esta vez, quiero volver y recrearme en mi misma. Llamame egoista, pero me quiero evadir. Una y mil veces más.
Quizás cuando vuelva me daré cuenta de que era pasajero, y que quiero andar hacia delante. ué voy a hacer? Soy de esas personas a las que le gusta equivocarse, para adelantar más deprisa.
Noches de desenfreno.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Como si no existiera el ayer
"- Ayer me dio por pensar cómo era la vida sin ellas, cuando no estaban, cuando no eran ni pensadas, y... me he dado cuenta de que no me acuerdo. Parece que en ese tiempo ya existían, ya formaban parte de nuestras vidas. Soy incapaz de concebir una vida sin ellas. Es extraño.
-Inma, eso es querer a la gente."
-Inma, eso es querer a la gente."
lunes, 3 de mayo de 2010
Dos de Tres
Y qué bien sienta pegarse un fin de semana entero dedicado a uno mismo y a regocijarse en las cosas que le gustan a uno mismo. Se empieza la semana mucho mejor.
De hecho, por raro que parezca, hoy no ha sabido a Domingo...
El caso es que he hecho esas cosas que siempre hago los domingos, pero no tenía ese amargo sabor, tampoco la boca reseca, tampoco el sueño constante, tampoco la inactividad que los caracteriza, simplemente, hoy ha sido el día del Señor.
Será porque ha sido el día de la madre.
O será porque se me ha curado el resfriado.
O será porque me espera un próspero fin de semana.
O será porque he sentido paz.
No voy a ser yo la que decida la razón de ser de sentirme bien. Voy a no pensarlo mucho, por si decide desaparecer.
El mosquito y la luciernaga, han llegado a una conclusión. Ambos son imprescindibles en el ciclo de la vida, más allá de lo que hagan, y pase lo que pase, se complementan bien, y saben que forman parte del mismo universo.
Yo por mi parte, voy a empezar una semana sonriendo, ya que no tengo pasta, ese va a ser mi regalo para quien me encuentre.
He encendido tres velas esta noche. Se han apagado dos. Cuando se apague la tercera cerraré los ojos, y cuando los abra, sonreiré.
No hay sueños imposibles ni tan lejos.
De hecho, por raro que parezca, hoy no ha sabido a Domingo...
El caso es que he hecho esas cosas que siempre hago los domingos, pero no tenía ese amargo sabor, tampoco la boca reseca, tampoco el sueño constante, tampoco la inactividad que los caracteriza, simplemente, hoy ha sido el día del Señor.
Será porque ha sido el día de la madre.
O será porque se me ha curado el resfriado.
O será porque me espera un próspero fin de semana.
O será porque he sentido paz.
No voy a ser yo la que decida la razón de ser de sentirme bien. Voy a no pensarlo mucho, por si decide desaparecer.
El mosquito y la luciernaga, han llegado a una conclusión. Ambos son imprescindibles en el ciclo de la vida, más allá de lo que hagan, y pase lo que pase, se complementan bien, y saben que forman parte del mismo universo.
Yo por mi parte, voy a empezar una semana sonriendo, ya que no tengo pasta, ese va a ser mi regalo para quien me encuentre.
He encendido tres velas esta noche. Se han apagado dos. Cuando se apague la tercera cerraré los ojos, y cuando los abra, sonreiré.
No hay sueños imposibles ni tan lejos.
jueves, 29 de abril de 2010
Señorita con uñas rojas postizas
Recuerdo cuando mi madre me llevó por primera vez al colegio, la sensación de entrar por aquella puerta y ver a muchos niños allí. Preguntarle a mi madre "¿Porqué lloran mamá?" y responderme ella "Porque no quieren quedarse solos".
No entendía aquella situación, ¿Solos porqué? ¿A caso no ibamos a estar todos juntos allí? Seguramente sería un reto maravilloso el conocernos, el compartir pegamentos y sacapuntas y encima poder jugar con personitas que nos iban a aportar muchas cosas nuevas a nuestro juego monótono (bueno el mio no, porque siempre he jugado hasta con piedras, y sigo haciendolo...)
Con los años, pocos, ese sentimiento de soledad, y ese miedo, aflora hasta en la plaza más concurrida de una ciudad. Y es que, a veces pienso que cuando muramos, se va a pasar por nuestra cabeza "he querido, he amado, he compartido, pero no me he tenido nada más que a mí mismo".
¿Hasta qué punto es cierto que siempre pensamos en soledad cuando tenemos miedo a algo? Ahora no tengo miedo, y no me siento sola, aunque si es verdad que mi miedo es la soledad. Como el de mucha mucha gente aunque no lo diga a viva voz. Lo que pasa, es que no somos capaces de confiar nuestros miedos a alguien, no podemos abrir nuestro corazón hasta dejarlo descubierto por miedo a la vulnerabilidad que esto supone. Pero si lo hacemos, si nos ayudan a comprender desde otra óptica que nuestro miedo es infundado, que es mucho más fácil superarlo de lo que imaginamos, que podemos sobrepasarlo exitosamente, y con creces; entonces, desaparece el miedo, y desaparece la soledad. Para dar paso a la valentía, y al amor por los demás.
Teoricamente es muy sencillo, ¿Verdad? ¿Quién lo lleva a la práctica? Porque yo en la mayoría de las veces no, para nada! Ahora bien, cuando lo hago, dejan de importarme las nimiedades, para ver realmente a quien tengo enfrente.
Y dejame decirte una cosa, cuando te tengo enfrente, es infinitamente mejor. Porque siempre, siempre, siempre, siempre, voy a estar aquí (bueno, salvo cuando me pille el autobús y eso).
SJ
No entendía aquella situación, ¿Solos porqué? ¿A caso no ibamos a estar todos juntos allí? Seguramente sería un reto maravilloso el conocernos, el compartir pegamentos y sacapuntas y encima poder jugar con personitas que nos iban a aportar muchas cosas nuevas a nuestro juego monótono (bueno el mio no, porque siempre he jugado hasta con piedras, y sigo haciendolo...)
Con los años, pocos, ese sentimiento de soledad, y ese miedo, aflora hasta en la plaza más concurrida de una ciudad. Y es que, a veces pienso que cuando muramos, se va a pasar por nuestra cabeza "he querido, he amado, he compartido, pero no me he tenido nada más que a mí mismo".
¿Hasta qué punto es cierto que siempre pensamos en soledad cuando tenemos miedo a algo? Ahora no tengo miedo, y no me siento sola, aunque si es verdad que mi miedo es la soledad. Como el de mucha mucha gente aunque no lo diga a viva voz. Lo que pasa, es que no somos capaces de confiar nuestros miedos a alguien, no podemos abrir nuestro corazón hasta dejarlo descubierto por miedo a la vulnerabilidad que esto supone. Pero si lo hacemos, si nos ayudan a comprender desde otra óptica que nuestro miedo es infundado, que es mucho más fácil superarlo de lo que imaginamos, que podemos sobrepasarlo exitosamente, y con creces; entonces, desaparece el miedo, y desaparece la soledad. Para dar paso a la valentía, y al amor por los demás.
Teoricamente es muy sencillo, ¿Verdad? ¿Quién lo lleva a la práctica? Porque yo en la mayoría de las veces no, para nada! Ahora bien, cuando lo hago, dejan de importarme las nimiedades, para ver realmente a quien tengo enfrente.
Y dejame decirte una cosa, cuando te tengo enfrente, es infinitamente mejor. Porque siempre, siempre, siempre, siempre, voy a estar aquí (bueno, salvo cuando me pille el autobús y eso).
SJ
miércoles, 28 de abril de 2010
Hoy
Una y otra vez, dulce barbaridad, el no controlar la forma de parar. No pienso llorar, de eso ya me casé, hoy voy a chillar, voy andar con mis pies. laralaralara la lá.
Hoy es uno de esos días, que te vas a la cama con la certeza de que apesar de ser un día insignificante, has aprendido mucho. ¿Dónde se queda lo insignificante? ¿En las casualidades? No se porque cuestiono cosas, que no voy a responder, ni de broma.
Hoy es uno de esos días, en que aprendes algo de tí mismas, que llevabas tiempo intentando comprender, y ni siquiera le das mérito. Será posible!
Hoy es uno de esos días, que a mitad de día, piensas que va a ser un día cualquiera, y te vas dando cuenta de que no justo en ese momento.
Hoy es uno de esos días, que la gente que te rodea roza una dimensión especial, pero la que no te rodea ha ascendido a otra que ni siquiera existe en la imaginación.
Hoy es uno de esos días, en que no he pensando en aquello que me incordiaba, y cuando lo he intentado, no me ha salido.
Hoy es uno de esos días, de los cuales, en una semana no me acordaré.
Hoy es uno de esos días, en que hablas con la distancia, como si jamás hubiera existido, porque realmente nunca ha existido, y la sensación dura al menos una semana más.
Hoy es uno de esos días, que sin darme cuenta, me he cansado, he llorado, he reído, me he activado, me he motivado, me he desilusionado, he cantado, acariciado, tosido, odiado, y respirado!
Hoy es uno de esos días, que no quiero que acabe, y quizás, como antaño, lo alargue lo más que aguante.
Lo mejor: Me quedan cocacolas!
Hoy es uno de esos días, que te vas a la cama con la certeza de que apesar de ser un día insignificante, has aprendido mucho. ¿Dónde se queda lo insignificante? ¿En las casualidades? No se porque cuestiono cosas, que no voy a responder, ni de broma.
Hoy es uno de esos días, en que aprendes algo de tí mismas, que llevabas tiempo intentando comprender, y ni siquiera le das mérito. Será posible!
Hoy es uno de esos días, que a mitad de día, piensas que va a ser un día cualquiera, y te vas dando cuenta de que no justo en ese momento.
Hoy es uno de esos días, que la gente que te rodea roza una dimensión especial, pero la que no te rodea ha ascendido a otra que ni siquiera existe en la imaginación.
Hoy es uno de esos días, en que no he pensando en aquello que me incordiaba, y cuando lo he intentado, no me ha salido.
Hoy es uno de esos días, de los cuales, en una semana no me acordaré.
Hoy es uno de esos días, en que hablas con la distancia, como si jamás hubiera existido, porque realmente nunca ha existido, y la sensación dura al menos una semana más.
Hoy es uno de esos días, que sin darme cuenta, me he cansado, he llorado, he reído, me he activado, me he motivado, me he desilusionado, he cantado, acariciado, tosido, odiado, y respirado!
Hoy es uno de esos días, que no quiero que acabe, y quizás, como antaño, lo alargue lo más que aguante.
Lo mejor: Me quedan cocacolas!
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