viernes, 6 de agosto de 2010

Ni a la suela del zapato

"Usted es escritor, tiene, como dijo hace poco, obligación de conocer las palabras, sabe que los adjetivos no sirven de nada, si una persona mata a otra por ejemplo, sería mejor enunciarlo así y confiar que el horror del acto, poor sí sólo, fuese tan impactante que nos liberase de decir que fue horrible. Quiere decir que tenemos palabras de más, quiero decir que tenemos sentimientos de menos, o los tenemos, pero dejamos de usar las palabras que los expresan, y en consecuencia, los perderemos".

Ensayo para la ceguera.
José Saramago

Y en consonancia con la entrada de ayer, a eso iba, a que uno cuando escribe siente que todo es mucho más sencillo, y es precisamente por la razón del texto. Por que a veces las palabras no llegan a describir los sentimientos intensos, porque la razón es en comparación mucho más simple que los sentimientos irracionales. Y por eso escribimos, para liberar el alma, para dejar por el camino muchas de las connotaciones, y sobre todo para olvidarnos de su intensidad. Es triste, es muy triste la larga lista de herramientas e instrumentos que tenemos para huir, y así acercarnos más a la felicidad. Dignos aquellos que pretenden llegar con palabras a la complejidad del ser humano.

3 comentarios:

Silvia Muñoz dijo...

Pero vamos a ver....tiempo al tiempo...deja que las cosas sucedan, en su orden, con su cadencia, con su propio ritmo...disfruta las que sean disfrutables, sufre las dolorosas, ignora las que no te importen..en defintiva VIVE...nada de lo que describes es diferente a lo que todos hemos vivido en alguna etapa de la vida...VIVIR!!!
SJ

Anónimo dijo...

actualiza ya no?

soy Anónimo Gracia.

Anónimo dijo...

Que se note que estás de vacaciones, qué tal te va?

soy Anónimo Gracia Alcocer